
Hay algunos lugares en Madrid desde donde se puede observar el correr de los coches y el de los días. Los más privilegiados pueden tener la suerte de vivir o trabajar en una terrazita madrileña, ven desde un plano distinto al de los demas los pequeños recovecos, los grandes monumentos o el simple discurrir de la vida. Hoy yo he tenido esa suerte. Al hacer la cobertura gráfica de la toma de posesión de Carlota Castrejano, en una de las instalaciones de la Comunidad de Madrid, he podido ver la famosa puerta de Alcala desde las alturas. He pensado en publicarla para que tambien vosotros podais disfrutar de este pequeño lujo. Un abrazo a todos.